20 Preguntas para responder ANTES de hacer un sitio web

Cuando se va a crear una nueva web, tanto si es un rediseño como si se parte desde cero, hay una serie de questiones que deben estar planteadas y resueltas. No hacerlo supone importantes desventajas: más tiempo de desarrollo (y por tanto mayores costes), y mayores posibilidades de que el proyecto fracase.

Es posible que en el futuro, teniendo ya datos de la web, algunas de estas respuestas cambien. O que se nos ocurran nuevos productos o servicios que añadir. Pero es vital responder estas preguntas desde el principio, antes de hacer nada: son imprescindibles, y en muchas ocasiones (en especial en pequeñas empresas), no todas están resueltas.

20 Preguntas para responder ANTES de hacer un sitio web

En empresas grandes, con departamento de marketing propio, todo esto suele estar mucho más claro. Pero tanto para PYMEs, como para diseñadores que comienzan proyectos por su cuenta, definir y acotar el proyecto antes de empezar ahorrará tiempo y lo hará más efectivo.

Al final del post puedes descargar una plantilla con las preguntas, para que la uses en tu proyecto, o para llevarla a las primeras reuniones con nuevos clientes.

Preguntas acerca de la empresa

Ni el diseñador web más experimentado del mundo puede tomar las mejores decisiones para un sitio web sin conocer la empresa o proyecto. Crear un sitio web es un trabajo de equipo: el equipo de desarrollo aporta su conocimiento técnico y del medio internet, y la empresa aporta su conocimiento del sector, clientes y competencia.

1.- ¿De qué tipo de empresa se trata? ¿Cuáles son los productos o servicios?

Con esta pregunta se sitúa la empresa en un sector, y podemos hacernos una idea de qué tipo de web necesitan según sus productos y servicios. Tendremos claro si necesitamos un ecommerce o una web informativa, y si la competencia va a ser dura o tenemos que posicionarnos a nivel local.

2.- ¿Quiénes son los clientes?

Si la respuesta es “todo el mundo”, lo sentimos pero no vale, hay que repetir. No hay un producto o servicio que valga para todo el mundo. Esto es un error común en las PYMEs. Puede reconducirse preguntando ¿Quiénes no serían nunca vuestros clientes? De este modo, podemos empezar a acotar a nuestro “cliente ideal”.

El cliente ideal

¿Es realmente necesario tener un cliente ideal? Lo cierto es que está sobradamente demostrado que dirigirnos a una audiencia específica hace nuestro mensaje mucho más atractivo que intentar “hablar para todo el mundo”. Puedes ampliar información en Creación de personas y Mapas de empatía.

Hay que acotar al cliente objetivo para conocer detalles que influirán sobre el diseño: Características socio-demográficas, nivel de uso de la tecnología, entorno de uso de nuestra web (no es lo mismo navegar desde un pc en casa que en la calle con el móvil), etc. Si el cliente no está bien definido o hay productos para varias tipologías diferentes, hay que decidir cómo abordarlo, tanto desde el diseño de la web como desde los contenidos.

3.- ¿Existe ya un sitio web de la empresa? ¿Algún otro tipo de presencia online (Redes sociales, perfiles en directorios, etc)?

Una versión anterior del sitio web puede ser de gran ayuda para detectar errores y áreas de mejora. Y es necesario conocer dónde figura ya el proyecto en internet, porque puede que haya que actualizar información o enlaces.

4.- ¿Quién es la competencia?

Es posible que unas pocas búsquedas en Google nos aclaren bastante acerca de quién es la competencia. Pero habitualmente la empresa la tiene bastante bien localizada. Si se trata de un negocio de ámbito local, es sin duda la empresa quien debe ayudar a localizar a los competidores.

De ellos podemos extraer gran cantidad de información útil: Qué tráfico tienen, quién los enlaza, cuáles son sus partners, cómo organizan la información… Además, necesitamos conocer sus propuestas de valor para poder elaborar una que se diferencie del resto.

5.- ¿Quiénes son los stakeholders?

Un stakeholder es, según R. E. Freeman (creador del término): “Quienes pueden afectar o son afectados por las actividades de una empresa”. Es decir socios, colaboradores, distribuidores, clientes, etc. El desarrollo puede implicar colaboración con ellos, o herramientas específicas para sus necesidades relacionadas con la empresa.

6.- ¿En qué se diferencia la empresa/proyecto?

Una de las frases más conocidas de Guy Kawasaki es “al final, o eres diferente, o eres barato“. Meterte en una guerra de precios normalmente te pondrá frente a las empresas más grandes: son ellas las que tienen más medios para abaratar costes.

Pero una empresa más pequeña puede competir si ofrece un producto o servicio único, diferente, o con una atención al cliente exquisita. Muchos consumidores están dispuestos a pagar más por estas diferencias.

En internet, donde la mayoría de proyectos son “invisibles” porque no aparecen en buscadores, es prioritario diferenciarse y mostrarse como únicos. Es más rentable dominar un nicho pequeño que ser uno más en un nicho enorme.

7.- ¿Por qué cambiar o crear el sitio web ahora?

Esta pregunta permite conocer qué es lo que ha cambiado, qué ha ocurrido para abordar el proyecto en este momento. Nos puede dar valiosas pistas sobre la competencia o sobre procesos que no funcionan correctamente.

8.- ¿Qué es lo mejor y lo peor de la web actual?

Nos ayudará a identificar qué mantener y qué cambiar. Al compararlo con la competencia, nos puede dar ideas de mejora, y ayudarnos a ver qué está haciendo mal la competencia y podemos utilizar en nuestro provecho.

Ej: Si la inversión de nuestra competencia en Adwords es imbatible, quizá nos interese potenciar el SEO (posicionamiento orgánico). Mucha gente que ignora los anuncios.

9.- ¿Qué tiene la competencia que queramos tener nosotros?

Lo que la competencia hace mal nos puede dar ideas para mejorar, pero también pueden estar haciendo cosas bien que nos interese replicar.

Ej: con una aplicación de cálculo de presupuestos automatizada, podemos ganar tiempo y clientes a la vez. Si nuestra competencia ya la tiene, puede resultar de gran ayuda para elaborar la especificación de la nuestra (definir cómo debe funcionar).

10.- Estadísticas

Se trata de conocer dos cosas: Qué datos se manejan para medir el desempeño de la web, y cómo se están llevando a cabo estas mediciones. Interesa saberlo para establecer si habrá cambios en lo que se mide o la forma de hacer estas mediciones (También puede interesar algún software específico para determinadas mediciones).

Preguntas acerca del proyecto

Incluso el especialista más experimentado necesita información acerca de las características del proyecto. No se trata de atosigar con preguntas técnicas, sino de extraer de información que la empresa ya conoce (sus necesidades), las respuestas para definir el proyecto.

11.- Objetivos. ¿Cuáles son y cómo se medirán?

Definir los objetivos es una de las tareas más importantes antes de hacer un sitio web. La medida del éxito no puede ser la satisfacción de la empresa con el diseño. Si queremos una herramienta útil, debemos medir con objetivos de negocio. Aumentar el tráfico, las peticiones de presupuesto, o tener más clientes es un punto de partida, pero no son objetivos medibles. Aquí puedes ver cómo crear objetivos para medir el éxito de tu sitio web.

12.- Imágenes y textos

Estatua de Sherlock Holmes

Estatua de Sherlock Holmes en Londres. Imagen por Graham C99

Es necesario definir las imágenes y textos que va a tener la web, y mejor tenerlo antes de comenzar a diseñar, porque lo contrario trae problemas y retrasos: textos que hay que remaquetar, tiempo perdido buscando imágenes, etc. Además, influye en el presupuesto, porque buscar imágenes toma más tiempo que tenerlas previamente y limitarse a maquetar.

Igualmente si necesitamos varios idiomas. Tiene que estar claro si la traducción corre por parte de la empresa o del equipo de desarrollo, porque influirá en el presupuesto, y posiblemente haya que recurrir a terceros.

13.- Colores, logotipo, guía de estilo

Es necesario recopilar las referencias existentes de estilo corporativo. Incluso aunque el rediseño incluya cambiar la imagen corporativa, la versión previa nos dará importantes pistas de en qué dirección deben dirigirse los cambios. Si la empresa tiene cierta entidad, quizá dispongan de una guía de estilo que nos servirá de guía para diseñar la web.

14.- Ejemplos de diseños que gustan (o disgustan)

A menudo no tenemos claro qué diseño es el más apropiado para el proyecto. ¿Minimalista, skeuomorfico, flat..? Agobiar al cliente con terminología no es la solución: Si sabemos por donde navega, cuáles son sus páginas favoritas, cuáles le llaman la atención por su diseño, cuáles no gustan, tendremos la información que necesitamos para acertar con el diseño (y evitaremos muchos tiros al aire).

15.- Presupuesto y plazos

Una web puede hacerse en 20 horas (si es sencilla) o en muchas más. Si tenemos más tiempo, podemos realizar el trabajo con más mimo: dedicar más tiempo a buscar las mejores imágenes, a investigar las preferencias de los clientes, a mejorar la velocidad de carga, el posicionamiento en buscadores… Por lo tanto, es necesario que la empresa se moje y diga aproximadamente cuánto piensa gastarse. Si no tienen idea, probablemente busquen el precio más barato. Si no compites por precio, ni entres ahí. Hay más clientes, y otros desarrolladores a los que puede interesar ese proyecto.

Respecto a plazos, son importantes porque serán una medida de la satisfacción del cliente. Y habrá proyectos que no puedan realizarse sin un tiempo mínimo. Además, un plazo muy ajustado puede ser motivo para un aumento de precio. Lo mejor, “despacito y buena letra“, aunque muchos contratan la web cuando les comen las prisas…

16.- Características técnicas

No se trata de preguntar si se quiere un CMS o una web estática, porque quizá ni siquiera nos entiendan. Si sabemos que va a haber publicación de noticias y actualizaciones en los contenidos, sabemos que es necesario un CMS (Content Management System, es decir un gestor de contenidos). Necesitamos saber si habrá pasarela de pago (para compras online), si la web ha de ser responsive (salvo que sea una aplicación interna lo normal es que sí), si guardaremos los formularios en base de datos, etc.

17.- Funcionalidad

Es necesario definir todas las áreas de interacción de la web, desde el formulario más humilde hasta las aplicaciones más avanzadas. Sin tener esto claro desde el principio, lo normal es que surjan ideas a lo largo del proyecto, lo que lo hará menos rentable para el diseñador (si se ciñe al presupuesto) o mas caro para el cliente (si paga el coste de estos añadidos no previstos al principio). Por lo tanto, para tener un presupuesto fiable, tiene que estar clara hasta la última funcionalidad.

18.- Hosting y dominio

¿Existe ya alojamiento y dominio sobre los que trabajar o se crearán nuevos? ¿Hay un nombre de dominio decidido? ¿Alguna preferencia respecto a hosting? No todos valen para todo, y es posible que esperen nuestra recomendación.

19.- Mantenimiento, SEO y publicaciones

Incluso un CMS “libre y gratuito” como WordPress o Joomla necesita mantenimiento. Si no se actualiza el gestor y sus plugins, habrá brechas de seguridad que pueden servir para introducir malware en nuestra web, y esto puede desembocar en penalizaciones de Google, o incluso que nuestro proveedor de hosting suspenda el servicio (para evitar estas penalizaciones). Además, si no hay un trabajo para posicionar en buscadores, o una estrategia de marketing de contenidos, nadie encontrará la web, y habremos perdido tiempo y dinero.

20.- Después de publicar, ¿qué va a pasar?

Es relativamente común, cuando no se está familiarizado con el medio internet, que se plantee el proyecto de la nueva web como algo que termina cuando se publique. Craso error. Cuando la web se publica es cuando tenemos que empezar a medir su desempeño, revisar que todo está funcionando como debe, y necesitaremos una estrategia para promocionar y posicionar la web en buscadores. No se consigue atraer clientes con un rediseño, si nadie se entera. Es necesario un trabajo de promoción, y es mejor tenerlo planificado antes de comenzar a construir la web, porque puede influir en el diseño y contenidos.

Descarga la plantilla

20 Preguntas para responder ANTES de hacer un sitio web (plantilla)

 

Si quieres utilizar esta guía para tu proyecto o tus clientes: Descargar plantilla previa a un proyecto web

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