Crear un gran portfolio: ¿qué debe tener?

Casi siempre parece más complicado hacer trabajos para nosotros mismos que para otros. Pero da igual si eres diseñador, ilustrador, fotógrafo o artesano, es necesario crear un gran portfolio de trabajos para conseguir clientes. ¿Cómo hacerlo?

Un portfolio es un ejercicio de introspección

Según como nos tomemos este “autoencargo”, lo cierto es que es una excelente oportunidad para hacer un ejercicio de instrospección, tomarnos una foto de quienes somos en este momento y quienes queremos llegar a ser, cómo queremos que nos conozcan en público, y qué imagen queremos dar. No es un encargo para ponernos sobre la marcha con él, debemos darnos el tiempo suficiente para meditar en profundidad, y encontrar el mensaje que queremos proyectar, el estilo que queremos darle, fuentes de inspiración, y seleccionar nuestros mejores trabajos.

Crear un gran portfolio: Antes de empezar

Crear un gran portfolio

Calidad, antes que cantidad

Mis primeros portfolios (y he hecho bastantes durante más de 10 años) eran un batiburrillo de un montón de trabajos diferentes, con los que quería demostrar mi versatilidad, pero lo cierto es que había demasiadas cosas distintas, y en mi afán por mostrar todo lo que podía hacer, metía también muchos trabajos que no eran tan buenos como para estar en el portfolio. De hecho, mostrar tantas cosas hacía que los trabajos verdaderamente buenos no lucieran.

De modo que un buen consejo es reducir al máximo y quedarte sólo con lo mejor. No temas porque tu portfolio sea poco extenso, valen mucho más tres trabajos muy buenos que 10 o 20 mediocres. De hecho, al publicar tantos, quizá los mejores trabajos se pierdan entre lo demás (como me ha pasado a mí).

Si tienes problemas para estimar que es lo mejor o más destacado, pide feedback a otros. Los demás no tendrán una implicación personal con tu trabajo y podrán ser más objetivos. Compañeros de profesión, alumnos con los que hayas estudiado o profesores pueden ser de ayuda. También puedes pedir feedback a través de redes sociales en internet. Si tienes dudas acerca de si sería mejor o no incluir un trabajo, quizá sea mejor dejarlo fuera.

Tu mejor trabajo, al principio

¿Sabes cuál es el mejor trabajo de tu portfolio? A menudo es una pregunta difícil de contestar. Si te ayuda a elegir, te la puedes plantear de esta forma: ¿Cuál es el trabajo que debería ver tu cliente ideal apenas llegue a la web, o abra la primera página? Pues este es el trabajo que debes destacar, el que podría servir para portada de tu portfolio. Debes poner al principio los trabajos más destacados, más impactantes o relevantes. No necesitas orden cronológico; es un portfolio, no un curriculum.

Define a tu cliente

Antes de empezar, tienes que tener claro que tipo de clientes quieres captar, dirigirte a ellos, y mostrarles el tipo de trabajos que les interesan. Quizá incluso te interese tener más de un portfolio en función del tipo de trabajo que buscas.

Crea a tu cliente tipo (echa un vistazo al artículo de creación de personas si te cuesta definir a tu cliente ideal) y háblale a él e introduce los trabajos que le van a interesar. Si tienes varios clientes tipo, también puedes organizar tu portfolio por categorías, así no tendrás que crear varios diferentes. Pero comienza y acaba tu portfolio pensando en tu cliente tipo, lo que le ofreces, y por qué podrían no querer contratarte. Muchas de las objeciones que puedan tener, podrías derribarlas desde tu portfolio si te anticipas a ellas.

Tu propuesta de valor

Esta es una de las partes más difíciles de la “introspección” que debemos hacer cuando creamos nuestro portfolio. Somos seres únicos en el universo, cada uno de nosotros, de esto no tenemos duda, ¿verdad? Pues nuestra propuesta de valor a la hora de lograr un trabajo o un cliente debe ser igualmente única. Todas las marcas suelen tener un slogan o “frase lapidaria” para diferenciarse de su competencia, que pretende reforzar un aspecto de su imagen de marca que haga que sus clientes se decanten por ellos antes que por otra opción.

Veamos algunos ejemplos:
“Busque, compare, y si encuentra algo mejor, cómprelo”. Este “antislogan” de Manuel Luque, jefazo (provisionalmente, pero eso no lo sabíamos) del detergente Colón, nos marcó a todos los que escuchamos esta publi de los años 80. Lo que dice implícitamente es “compara todo lo que quieras, nosotros ya lo hemos hecho y estamos convencidos de que nuestro producto es el mejor”. Esa convicción que transmitía caló y muy hondo, y dió un volantazo a una empresa que estaba en serio riesgo de quiebra.

Vamos ahora con otro ejemplo más de hoy en día:
“Mejora tus textos, aumenta tus ingresos.” Maider Tomasena es quizá la copywriter más conocida del panorama español, y el primer texto que verás si visitas su sitio web es este. Aquí deja claro qué puede hacer por tí, y que beneficio lograrás con ello. Breve y al grano.

Otro, de The Cocktail, una consultora tecnológica y estratégica para otras empresas:
“We orchestrate growth.” Más al directo imposible. En sólo tres palabras, te dicen que harán crecer tu empresa, pero no es un slogan dirigido a empresas pequeñas, sino grandes. Por eso han elegido la palabra “orquestar”, con las connotaciones que tiene. De forma implícita, están diciendo que están capacitados para lidiar con la complejidad y las estructuras de las empresas grandes.

Ideo, quizá una de las compañias de diseño más innovadoras del mundo:
“We create positive impact through design.” Ideo siempre se ha vendido como empresa de innovación, dedicada a introducir esta innovación en otras empresas a través del diseño. Merece especial atención la palabra “positivo”, no suele verse en el slogan de ninguna empresa, pese a las (positivas, valga la redundancia) connotaciones que tiene. Además, en su slogan también aparece la palabra “diseño”. Son una empresa de diseño, pero sin entrar en especializaciones. Son lo bastante grandes y reconocidos como para diseñar cualquier cosa.

¿Que quiero mostrar con estos ejemplos? Primero, que el slogan (para nuestro caso, la PUV o Propuesta Única de Valor), no es un concepto obsoleto de publicidad. Está más vigente que nunca, porque en esta época captar la atención de un potencial comprador es cada vez más difícil. Ser capaz de explicar lo que puedes hacer por ellos y el beneficio que obtendrán, en una frase corta, es fundamental.

¿Dónde debería ir esta propuesta? Pues en el sitio más visible posible. En muchos casos es la primera frase que ves al entrar al sitio web, o la mas destacada.

Lo cierto, es que encontrar esta propuesta única es difícil, ¿qué es lo que nos diferencia de los demás? ¿Qué nos hace únicos? ¿Cuál es la ventaja que nos pone por delante de toda la competencia? Lo cierto es que esta propuesta es un valor importante en cualquier empresa o proyecto, y a menudo va cambiando y evolucionando a lo largo del tiempo.

Si sigues perdido acerca de como crear tu PUV, te recomiendo hacer una tormenta de ideas, anotar todo lo que se te ocurra y pedir feedback en tu entorno. En cualquier caso, encontrarás más ideas sobre como lograr tu Propuesta Única de Valor en este post de Vilma Núñez o en este de Franck Scipión.

Cuenta algo sobre tí

Algo que nos cuesta hacer en nuestro portfolio es ponernos personales. No se trata de detallar los nombres de todos los gatitos que tienes o tu top 10 de videojuegos favoritos, pero contar algún detalle sobre tí te humaniza y te acerca a tu cliente. Compartir tus hobbies, algún detalle sobre tus creencias (no necesariamente religiosas), o una anécdota te puede ayudar para lograr lo más difícil e importante: conectar con la persona que está viendo tu trabajo.

Crear un gran portfolio: date a conocer

Establecer esta conexión puede significar la diferencia entre cerrar una venta o que ni siquiera te contacten.

Otra cosa que normalmente no hace casi nadie es hablar de las habilidades “transversales” que se emplearon en un trabajo. Quizá estuviste en una gran empresa haciendo un trabajo de usabilidad (por ejemplo, simplificando y mejorando la intranet). Casi todo el mundo hablará de la tecnología empleada o de las técnicas utilizadas, pero pocos contarán que el mayor desafío de este proyecto fue trabajar coordinando diferentes departamentos con distintos objetivos y necesidades. Tal vez ponerlos de acuerdo o limar las diferencias fueron los mayores problemas. Al contar esto dices implícitamente que tienes buenas habilidades tratando con personas y negociando para llegar a acuerdos. Y quizá sea esto lo que busca tu próximo cliente o empleador.

Observa a tu competencia

esto es casi de perogrullo pero es un paso que inevitablemente hay que dar: Busca y recopila todos los portfolios que puedas, no sólo de tu competencia directa, sino de cualquiera de tu sector (empieza por los mas reconocidos mundialmente, seguro que tienen buenos portfolios). También puedes buscar portfolios de otros sectores que no tengan nada que ver con el tuyo, quizá encuentres ideas que puedas incorporar a tu diseño.

No se trata de elegir a quién copiar, sino buscar inspiración y ver otras formas de abordar este trabajo. Seguro que encontrarás buenas ideas que utilizar. Como decía Pablo Picasso, “los buenos artistas copian, los grandes roban” ;)

Especialízate

Ahórrate los errores que yo cometí: No intentes demostrar que sabes de todo. Le quitarás valor a tu trabajo en vez de añadírselo. Esto requiere también una dosis de ambición: piensa donde te gustaría trabajar dentro de un tiempo, y muestra trabajos que te ayuden a lograrlo. ¿Quieres trabajar en videojuegos? Pues tu pixel art y el 3D primero. ¿Quieres trabajar como investigador UX? Pues tus trabajos de investigación antes que lo demás. ¿Fotógrafo de moda? Pues fuera esas fotos de bodas y muestra los trabajos que reflejen tu estilo para este área.

No vas a lograr el trabajo (o los clientes) que persigues si no tienes experiencia, así que si tienes pocos trabajos de lo que te gusta, plantéate dedicar tiempo a crear trabajo de este tipo y a mostrarlo en tu portfolio de la mejor forma posible.

Proyectos fake: ¿Es ético tener este tipo de proyectos en tu portfolio?

Hace tiempo trabajé una temporada en el Estudio Casillas, uno de los primeros estudios de diseño de Madrid (la prehistoria, no había ordenadores para diseño). Aprendí mucho de Fernando Casillas sobre como se trabajaba antes de la revolución digital. Una vez le pregunté como lograron sus primeros clientes, y me contó que crearon un portfolio “fake” con grandes marcas, y sus clientes pensaban que si habían trabajado con estas empresas debían ser muy buenos (sobra decir que los trabajos también lo eran).

Esto no es ético, y hoy día con internet las mentiras tienen las patas muy cortas, pero puedes poner proyectos “fake” para grandes marcas si queda claro que son trabajos personales, como un ejercicio de diseño. Muchos diseñadores se han hecho célebres en internet “rediseñando” sitios conocidos como Facebook, Twitter, Instagram, etc. Queda claro que no es un trabajo real, pero si la propuesta es atractiva, puede ser un gran trabajo para mostrar en tu portfolio.

Creando tu portfolio

¿En qué plataforma?

Existen cantidad de sitios web, como behance, portfoliobox o drawfolio, donde puedes crear un portfolio de trabajos fácilmente. También puedes utilizar otras plataformas como Tumblr, Instagram o Flickr. Lo que tienen en común estas plataformas es que puedes subir ahí tu material y mostrarlo sin necesidad de tener tu propio sitio web.

Las desventajas son esas mismas, no es tu propio sitio web, así que estás sujeto a las desventajas de una plataforma externa: pueden cambiar las condiciones de uso sin previo aviso, cerrar o cambiar el servicio, y la forma de presentar trabajos es limitada, hay que trabajar con las herramientas que te dan. Las posibilidades de tener una presentación original son más limitadas. Aún así son una forma sencilla y barata de empezar. Muchos diseñadores combinan su sitio web con muestras de trabajo en estas plataformas. Mientras en más sitios estés, mayores posibilidades de ser encontrado.

Pero la mejor opción, la que te da mayor libertad creativa y ofrece una imagen más profesional para tus clientes es tener tu propio sitio web. Si quieres crear tu página en poco tiempo, o no tienes conocimientos de código web, la opción más utilizada es WordPress.

WordPress + Divi = Portfolios impresionantes

wordpress + Divi = portfolios impresionantes

Divi es la plantilla premium para wordpress más utilizada en el mundo. Da cantidad de funcionalidades extra a wordpress como sliders de imágenes, módulos de portfolio o elementos animados a tu sitio web, y es tan fácil de utilizar que incluso permite editar desde el front, (es decir desde la página tal como la ve el usuario). Normalmente para editar una página en wordpress hay que entrar al backend o administración interna de la web.

Si quieres aprender a utilizar Divi de forma sencilla y rápida, con el curso “Aprende Divi like a Boss” tendrás incluso un sitio web donde crear páginas y hacer pruebas, de modo que podrías diseñar tu portfolio incluso antes de adquirir el dominio para tu página web.

Incluso mejor, puedo dejar instalada tu web con WordPress + Divi para que puedas hacer tu sitio web de inmediato ;)

Hazlo simple de ver y navegar

Algunas consideraciones técnicas, especialmente al hablar de un portfolio web: No sabes en qué circunstancias o desde qué dispositivo se verá tu trabajo, así que comprueba que funciona bien en todo tipo de situaciones. Aunque parece que esta moda ya ha pasado, hace pocos años hubo una tendencia en los portfolios a utilizar fuentes con muy poco contraste con el fondo. Puede quedar bastante estético, pero si alguien ve tu portfolio desde la calle con su móvil esa “sutileza” puede significar un problema de navegación, o que no pueda leer los textos. Asegúrate de cumplir las pautas de accesibilidad.

La navegación también es crucial, y aunque un portfolio suele tener pocas secciones y no plantea grandes retos en la arquitectura de información, a menudo hay detalles que se nos pueden escapar si no revisamos bien. ¿La ampliación de imágenes funciona bien en el móvil? ¿Los botones son lo bastante grandes? ¿Podemos hacer zoom sobre la web? ¿Mostramos detalles sobre el trabajo si es necesario?

Recuerda revisar en varios móviles y tablets diferentes, y todos los navegadores posibles, tanto para dispositivos de escritorio como táctiles. También recuerda que el futuro es táctil, de modo que puedes introducir posibilidades como swipe sobre los sliders (un buen plugin para esto si trabajas sobre wordpress es Master Slider).

Como norma general, lo habitual es hacer una web sencilla, para que destaque tu trabajo.

Describe el proceso

No te quedes en las imágenes finales: Cuenta como ha sido el proceso de creación, que equipo o aplicaciones has utilizado, técnicas, etc. No hace falta escribir muchísimo, pero mientras más detalles das, más valor añades a tu trabajo.

Añade también contexto: cuenta algo de la empresa o proyecto para el que hiciste tu trabajo, cómo fue el trato con el cliente, la toma de requerimientos, etc. Son oportunidades para mostrar de forma implícita tu profesionalidad, aprovéchalas.

Si puedes, también cuenta los resultados: Si has rediseñado un sitio web, explica como han mejorado sus ventas o tráfico.

Credibilidad y prueba social

Si no lo hacías ya, comienza a pedir a todos tus clientes una pequeña frase o párrafo describiendo cómo ha sido trabajar contigo o los resultados. Pide además añadir una foto o el logo de la empresa. Si están dispuestos, puedes hacerlo incluso mejor: Pueden grabar su testimonio en vídeo.

Igualmente para tus redes sociales. Si tienes página de Facebook, ahí también debes tener testimonios de clientes. Nunca sabes como te van a encontrar.

Fotografía tus trabajos impresos

Tus trabajos quedarán mucho mejor si tienes una o varias imágenes del resultado impreso. Puedes añadir el digital original para que se vea mejor, o añadir vistas de detalle, pero tener imágenes del resultado final impreso quedará mucho mejor que sólo la imagen del trabajo. Por ejemplo, un trabajo de identidad corporativa se verá mucho mejor si se ven las aplicaciones impresas de este trabajo, en vez de sólo mostrar el logo.

Fotografía los trabajos impresos para el portfolio

Si no tienes imágenes de tu trabajo impreso, puedes hacer un montaje mediante mockups.

Añade vídeo si es posible

El vídeo se consume mejor y es todo ventajas: permite compartirlo en otras plataformas, aumenta el tiempo en página del usuario, permite mostrar animaciones, y conectar con el visitante de forma más directa.

Puedes añadir vídeos como testimonios de clientes, pases de diapositivas, interfaces animadas, detalles de una foto o ilustración, el “como se hizo”, un tutorial, o tú mismo explicando el trabajo. Esto es algo que en la mayoría de portfolios (salvo los de videojuegos, 3D o vídeo) rara vez se hace. Es una oportunidad para mostrarte, que te vean y te escuchen hablar, y resultar más cercano que los demás.

Si es un portfolio físico

Cuando no hablamos de un portfolio en internet, sino de uno físico, merece la pena dedicar un tiempo a elegir bien los materiales para imprimir y el formato que vas a utilizar. Aunque los protagonistas son tus trabajos, un buen diseño y materiales para tu portfolio ayudarán a que destaque. Recuerda que un portfolio físico no se da como un currículum, sino que se presta y se devuelve, así que sólo necesitas una copia. Invierte para que llame la atención.

En cualquier caso, si te lo puedes permitir, crea dos copias, te puede pasar que se estropee o extravíe una, o que quieras mostrarlo pero en ese momento lo tenga alguna empresa durante unos días. Tener una copia “en el banquillo” por si acaso te asegurará que siempre tienes un ejemplar en tu poder.

Muestra las interacciones, anima si puedes

Introducir elementos animados (de nuevo hablamos de portfolios en internet, claro) ayuda a mantener la atención y a destacar. Si hablamos de diseño de interfaz, hoy día no se entiende sin animación, así que incluye elementos animados para ayudar a que se entiendan las interacciones. No sólo puedes hacerlo mediante vídeo, los gifs animados pueden ser también de utilidad para transiciones cortas.

Para fotógrafos o ilustradores, parece que utilizar animaciones no es tan obvio, pero también se puede hacer: separando una ilustración por capas, o con un pase de fotografías, se pueden introducir elementos animados que harán destacar tu portfolio. Pocos ilustradores o fotógrafos lo hacen, así que tu portfolio destacará y además mostrarás otras habilidades (edición de vídeo, creatividad, originalidad).

La hora de publicar

No olvides el SEO

No hace falta ser un experto en optimización SEO para hacer algunas mejoras que harán que tus trabajos sean más fáciles de encontrar en Google: Añadir metaetiquetas de título y descripción a las distintas páginas del portfolio, intentar tener texto en las páginas, etiquetas alt para tus imágenes… son pequeños detalles que facilitarán la encontrabilidad de tu sitio web desde Google.

Optimiza la web

Que tu sitio web cargue rápido es crucial: mejora el posicionamiento SEO desde buscadores y asegura que nadie se irá del sitio web sin verlo porque tarda demasiado en cargar. Esta parte es algo más técnica, por lo que quizá necesites de alguien experto en páginas web que te ayude. Quizá incluso desde el hosting de tu sitio web encuentres consejos para mejorar la velocidad.

Si has hecho tu web con wordpress, hay varios plugins en el mercado que te permiten mejorar la velocidad de tu web (para instalar un sistema de cache, reducir el peso de las imágenes, minificar el código, activar la compresión gzip, etc). Si no controlas estos aspectos técnicos, es mejor recurrir a un experto, no vayas a estropear el trabajo que ya has hecho montando el portfolio.

No dejes de añadir nuevo trabajo

La mejor forma de mantener “vivo” un portfolio es añadiendo nuevo material frecuentemente. Incorporar nuevos trabajos es la excusa perfecta para volver a compartir tu portfolio por redes sociales, y así mantener un flujo de tráfico. En ocasiones, incluso si no tienes material nuevo que añadir, actualizar tus trabajos anteriores, por ejemplo incorporando vídeo, animaciones o testimonios de clientes servirá para compartirlos de nuevo.

 

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