Master UX en Kschool: ¿Qué piensan los alumnos?

Cada poco tiempo aparece alguien en UX con eñe preguntando por opciones de formación en Experiencia de Usuario. Uno de los másters más conocidos en Madrid y Barcelona es el que se imparte en Kschool. Hablamos con algunos de sus alumnos para saber con qué sensación se quedan ahora que están acabando esta edición…

Aviso a navegantes: Este es un post patrocinado por Kschool. Pero tranquilo, no es un publirreportaje. Quizá sepas que hace algunos meses impartí en Madrid un taller de Test de usuarios de Guerrilla, que organizó UX Academy y se realizó en las instalaciones de Kschool. Un tiempo después me contactaron, para ver si estaba interesado en poner uno de sus banners en mi blog. Yo no terminaba de estar cómodo recomendando algo que no había probado de primera mano, así que les propuse algo más: Podía entrevistar a algunos de sus alumnos para tener experiencias de primera mano de quienes habían cursado el máster. De modo que me puse en contacto con varios de ellos, que están terminando este mes, para que me contaran su experiencia.

Es decir, vamos a contar cosas buenas acerca de este máster (que las hay) otras mejorables (que también las hay), y lo más importante, la experiencia real de alumnos que han realizado el curso. Así que si estás planteándote hacer este curso u otro parecido, espero que la información te sea útil. Te garantizo que es veraz.

¿En qué consiste el Master UX de Kschool?

Este máster es una introducción al diseño centrado en el usuario, diseño de interacción y diseño de experiencia de usuario. Su precio es de 5.495 €, aunque hay posibilidad de descuento si se abona de una vez, así como becas y financiación a través de la fundación Tripartita. Es presencial (Madrid y Barcelona), asistiendo dos veces en semana (viernes y sábado, así que aunque estés trabajando se puede hacer).

Logo de Kschool

La próxima edición comienza a mediados de noviembre y termina a finales de abril. Puedes consultar más información de la escuela (programa, profesorado, etc) en los PDFs de la edición de Madrid y Barcelona, al final del artículo.

Aunque he dicho que es una introducción, lo cierto es que se comparte mucho material para ampliar información: probablemente después de haber terminado te quede material por revisar. Algún alumno habló incluso de infoxicación, o de que la cantidad de material extra podía abrumar.

¿Para quién es este máster?

Para aprovecharlo al máximo es preferible tener algo de base en las materias que se imparten, aunque el master va de 0 a 100%. Por ejemplo, nos comentaban que los diseñadores editoriales tenían más dificultades que los diseñadores web en áreas como SEO, accesibilidad, usabilidad, etc. Si son temas que ya se conocen por el trabajo, es más fácil entender y ponerse al día.

Así que los perfiles más apropiados para realizar este máster son los relacionados con nuevas tecnologías e internet: diseñadores web, desarrolladores, directores de proyecto, etc. Si no tienes base o experiencia y quieres cursarlo, lo ideal es comenzar a leer bibliografía y montar algún proyecto en internet: un sitio web, o una aplicación, donde puedas poner en práctica lo aprendido. Lo que no se usa, se atrofia ;)

Alumnos de Kschool

Los alumnos

En esta edición la mayoría de alumnos han sido diseñadores gráficos y directores de proyecto, también alguna persona en paro, e incluso quien cambió de trabajo durante el máster. Aquellos con los que hablamos percibían una posibilidad real de mejorar en su trabajo o acceder a mejores puestos gracias al máster. También supimos de algún caso que había conseguido prácticas remuneradas mientras cursaba el máster gracias a la escuela.

El profesorado

Algunos nombres propios del profesorado son Luz de León, de Diga 33 y organizadora de UX Fighters, Torres Burriel, de UX Learn, César Astudillo de Designit o Carmen Hevia de Gameloft, aunque para verlos todos (son muchos más) puedes consultar la documentación sobre el curso (si, al final del artículo).

Es uno de los puntos fuertes de este máster: todos son “primeras espadas” en los campos que imparten, profesionales en activo con trayectorias de prestigio. Esto es una ventaja, ya que su experiencia está más que probada. Se repiten poco, es decir, la mayoría da una única clase acerca de su especialidad, en algunos casos dos o tres. Lo que significa que el tiempo con cada profesor es limitado y hay que aprovecharlo al máximo.

A pesar de esto, la opinión general es que el nivel del profesorado es muy alto: incluso aquellos que gustaron menos dieron material interesante. Y con casi todos quedó con la sensación de que había más para profundizar. Los alumnos coinciden en que aún les queda mucho material por explorar después de las clases, y que seguirán estudiando una vez acabado el máster.

El temario

Aunque puedes verlo con detalle en la documentación sobre el curso, te resumimos aquí el temario:

  • MÓDULO 1: INTRODUCCIÓN A LA EXPERIENCIA DE USUARIO
  • MÓDULO 2: CONOCER AL CLIENTE
  • MÓDULO 3: INVESTIGACIÓN
  • MÓDULO 4: ELABORAR LA PROPUESTA
  • MÓDULO 5: DISEÑO UX
  • MÓDULO 6: PROTOTIPADO Y DISEÑO DE INTERACCIÓN
  • MÓDULO 7: EVALUACIÓN DE USABILIDAD
  • MÓDULO 8: GESTIÓN DE PROYECTOS
  • MÓDULO 9: AUTOPROMOCIÓN Y REPUTACIÓN
  • MÓDULO 10: BUSINESS CASES
  • MÓDULO 11: PROYECTO FIN DE MASTER

Si lo miras con detalle verás que es muy completo: Hay usabilidad, arquitectura de información, prototipado, personas, user journeys, incluso otras útiles también para la gestión de proyectos como SEO, accesibilidad, marca personal, etc.

El temario es amplio y ambicioso, pero esto hace que el tiempo para verlo todo sea ajustado. De ahí la sensación de algunos alumnos de que les hubiera gustado profundizar más en algunas áreas.

Algunas lecciones, como SEO o arquitectura de información, se percibieron como muy teóricas, y otras como prototipado o técnicas para hablar en público, como muy prácticas. Respecto a esta última, fue una experiencia muy diferente: salieron de la escuela a un salón de actos cercano, donde todos tuvieron que exponer en público un tema que se habían preparado. Después de esto, y de algunos consejos y correcciones, tuvieron que hablar de nuevo, esta vez menos tiempo, sobre un tema que no se habían preparado en absoluto. Curiosamente, en muchos casos la segunda vez fue mejor gracias a la experiencia previa, pese a que no dominaban tanto el nuevo tema.

El proyecto

Uno de los puntos fuertes del máster es el proyecto de final de curso: requiere mucho trabajo, investigación, soluciones creativas, y entregar mucha documentación. Un buen punto de partida para construir un portfolio UX propio, ya que tienen que vérselas con casi todos los tipos de documentación que trabajan en el curso: benchmarking de la competencia, user cases, personas, wireframes, user journeys, arquitectura de información…

Como hablé con los alumnos cuando estaban terminando el máster, había un poco de agobio por todo lo que había que entregar, así que recomiendan ponerse manos a la obra con el proyecto cuanto antes, y dedicarle al menos de 2 a 5 horas a la semana. Se hace por grupos, así que pueden distribuirse el trabajo.

El proyecto es una oportunidad para poner en práctica lo aprendido en el curso, identificar áreas que no hayan quedado del todo claras, y lucirse con soluciones diferentes y creativas.

¿Merece la pena la inversión?

Cuando se pregunta por este máster u otros, a menudo se cuestiona si merece la pena una inversión tan alta, habiendo otras alternativas bastante mas económicas. Todos los alumnos con los que hablé opinaban que el máster valía lo que costaba. Sabemos que tendemos a justificar nuestras compras una vez realizadas para evitar “remordimientos”, pero esto se aplica principalmente a las compras compulsivas; no es el caso de este curso.

Incluso los alumnos con mas base, que ya controlaban en varias de las áreas impartidas, reconocían que habían podido ampliar y afianzar conocimientos: “Un 50% de material nuevo, un 30% de afianzar cosas que ya me sonaban y un 20% de cosas que ya sabía; la proporción está bien”.

También reconocían que el esfuerzo debía estar a la altura de la inversión económica: “Si vas en plan oyente y no te documentas y preguntas, estás perdiendo el tiempo, hay que currárselo”.

Teniendo en cuenta que hay quien durante el curso encontró trabajo o cambió a un puesto mejor, parece probado que las perspectivas laborales pueden mejorar. Por supuesto, dependerá del esfuerzo y recursos de cada uno. Pero la escuela también hace su esfuerzo con la bolsa de trabajo y las prácticas remuneradas. En cualquier caso, no se regalan puestos de trabajo: hay que demostrar capacidad, interés y ganas.

¿Se puede mejorar?

Siempre hay áreas de mejora: en muchos casos, se tenía la sensación de que los profesores comenzaban con una introducción acerca de UX muy parecida, o que no conocían a sus alumnos –“al principio de casi todas las clases tenemos que presentarnos”-. Pero contar con tantos profesionales diferentes tiene este inconveniente. Aún así, coinciden en que es mejor diferentes especialistas en cada área que con un único profesor para todo, que probablemente hubiera profundizado menos en cada área.

En conclusión, la opinión general es buena, y en algunos casos la situación laboral ha mejorado inmediatamente. Pero “no basta con pagar y asistir, hay que currárselo”. No todos los días se tiene la oportunidad de conocer a grandes profesionales de tantas especialidades diferentes, y al margen de lo aprendido, son contactos que pueden ser de utilidad en el futuro. Pero es un curso denso y con mucho contenido: es estresante sacrificar tantos fines de semana, con un proyecto de envergadura, y más si mientras tanto se trabaja. ¿Merece la pena el esfuerzo?

¿Y qué dice la escuela?

Al final de cada master la escuela hace una autoevaluación para localizar áreas de mejora. Desde KSchool nos dicen que en el master que comienza el 13 de Noviembre habrá dos tutores en vez de uno, y que habrá alguna sorpresa también respecto al proyecto final. Esperamos que los próximos alumnos nos lo cuenten…

Presentación master UX en Kschool – Madrid

Presentación master UX en Kschool – Barcelona